La
posada se encuentra en el corazón de la reserva,
a 3 Km de la entrada desde la Rodovía Transpantaneira,
a la orilla del río Novo y bajo la sombra de
frondosos árboles. Está constituida por
un conjunto de edificios individuales de baja altura
respetuosos con su entorno, de color tierra y techados
en teja marrón. Cuatro de ellos, con forma rectangular,
son destinados a la administración, lavandería,
personal de servicio, guías, bar exterior y
centro de interpretación. Otro pequeño
conjunto, a modo de cabañas redondeadas, alberga
algunas zonas comunes como el restaurante, la cocina
y el almacén de alimentos, un segundo bar o
la sala de Internet. Los destinados al ecoturismo y
a estudiosos de la naturaleza son seis edificios cuadrados
(Mutúm, Jacaré, Capivara, Tucano,
Sucurí y Tamanduá). Cada uno
de ellos, rodeado de un gran porche de 200 m2
con sillas y hamacas, cuenta con cuatro habitaciones
independientes, todas ellas con cuarto de baño
completo individual y agua caliente, ventilador eléctrico
y amplias ventanas con mosquiteras. Todo el mobiliario
ha sido elaborado artesanalmente y cada habitación
(a elegir de matrimonio o doble) cuenta con mueble
ropero, mesillas de noche y escritorio.
Puede solicitarse
el edificio suite Tamanduá,
que cuenta con dos habitaciones y un amplio salón
privado para quienes necesiten reunirse o trabajar
durante su estancia.
El Restaurante
Curicaca es uno de los principales privilegios
de la posada. Construido en forma circular y completamente
abierto, rodeado de malla mosquitera, se ubica en la
zona más externa del complejo, junto a la densa
floresta, y a modo de hide constituye un observatorio
extraordinario que ofrece grandes posibilidades para
contemplar la fauna durante la comida y la cena, así
como fotografiarla a través de su ventana de
observación. De elaboración totalmente
artesanal, sus siete grandes mesas individuales de
madera rústica ofrecen capacidad para todos
los huéspedes de la posada. En la mesa circular
central los comensales tendrán a su disposición
un variado bufé compuesto por platos tradicionales
de la región o, si lo prefieren, distintos platos
a la carta, todo de la mayor calidad y por supuesto
acompañado con las bebidas variadas que necesiten.
Durante los
momentos de descanso o cuando los visitantes no soliciten
alguna de nuestras actividades, podrán disfrutar
de nuestra piscina y jardines, así como del
bar Tuiuiú, situado junto al
restaurante, y el bar Tapir, junto
a la piscina, donde se podrá disfrutar de las
tradicionales caipirinhas o cualquier otro tipo de
cócteles o refrescos.
También
nuestra sala de ordenadores con conexión a Internet
está disponible en todo momento para quienes
necesiten utilizarla. Así mismo, disponemos
de conexión inalámbrica Wi-Fi
para los que prefieran llevar su propio ordenador.
Nuestro servicio de lavandería
puede ser igualmente solicitado por cualquier visitante
en el momento que lo necesite.
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